Con la obra fílmica del marqués de Villa Alcázar se consolida una de las etapas más fructíferas de la producción documental cinematográfica en el Ministerio de Agricultura y una de las más fecundas en relación al documental rural en España. Algunos estudios previos han demostrado que en estos documentales sobresalen las marcas de un tejido ideológico a la vez que unas características plásticas cuyo estudio supone un paso más en la reconstrucción de la historia del documental en nuestro país. Este trabajo quiere ocuparse de esta cuestión, como también y principalmente, de la construcción de la imagen de la mujer rural en la obra de este cineasta durante los primeros años de la autarquía.