Esta reflexión busca reflexionar sobre el debate entre los modelos de crecimiento urbano, el caso del modelo compacto y el modelo disperso, y sus diferencias. La controversia entre ambos modelos tiene como fundamento el tipo de ocupación en el territorio afectando la vida cotidiana de los habitantes. La ciudad debe ser vista como un sistema compuesto por diferentes zonas con sus particularidades, y depende de sus conexiones el éxito de su funcionamiento. Ambos modelos presentan beneficios y perjuicios desde el punto de vista ambiental, psicólogo, arquitectónico, político, económico, entre otros, dependiendo de a quién favorezca más, desvirtuando la definición del "bien común".