La dinamización de la Carta Interamericana de Derechos Humanos ha generado en el debate jurídico el dilema de su aplicación y validez entre los ordenamientos internos y la Convención Americana, que bajo la figura del control de convencionalidad reclama un espacio normativo-jurisprudencial en los Estados que han ratificado el Pacto de San José de Costa Rica.La siguiente investigación se realizó utilizando el método lógico deductivo, con el propósito de esclarecer en el debate jurídico cuál de los controles debe prevalecer: o la Convención supranacional o la Constitución Política; o si por el contrario, deben subsistir ambas en contexto. El conflicto de eficacia de la normativa a cumplir se origina por el compromiso y convicción de los Estados, en asegurar que las reglas de derecho doméstico se adecuen al texto convencional, lo que en teoría no supone dificultad. El conflicto se genera cuando se presentan casos difíciles en los que se pone en duda la supremacía de la Constitución de los países y la importancia de sus principios –como el de la libre determinación de los pueblos– frente al mandato convencional, posibilitando la existencia de un fenómeno o situación a nivel constitucional, que hemos denominado supremacía de la Constitución Nacional frente a la Convención.