<p>En el Hortensio de Cicerón, Agustín se encuentra con un llamado innegable<br />a buscar la verdad a través de la filosofía marcando con esto el inicio<br />de su camino intelectual. Esta travesía, sin embargo, no estuvo exenta de<br />problemas como enfrentarse a la “falsa” verdad de los maniqueos o el<br />escepticismo de los académicos, por nombrar algunos. En vistas de su importante<br />conexión con la verdad, este trabajo pretende mostrar la relación del joven, y recién converso, Agustín con el escepticismo de la Nueva Academia y, por consiguiente, con la verdad a la luz de su primera obra Contra Academicos, la cual, veremos, es mucho menos adversa de lo que podría suponerse.</p>