La evaluación es una actividad que hoy concebimos inherente a muchos procesos de la vida personal y profesional. Todas las personas tenemos la capacidad de valorar acciones, fenómenos y procesos que ocurren en nosotros, en otras personas y en el entorno que nos rodea. La valoración que hacemos, es un acto que se realiza intuitivamente y cuyo efecto podría no influir nuestro sentir o nuestras actividades o no ser percibido por otros. Sin embargo, cuando un educador valora el quehacer de un estudiante, su acción determina no solamente la promoción o no en el aspecto evaluado,sino que puede afectar la autovaloración del sujeto mismo respecto a sus capacidades, sus posibilidades de éxito, su relación con el campo o área de evaluación, su percepción respecto a los aspectos que podrían ser importantes en su futura profesión, entre otros.