Aunque nacidas de un tronco común, pocas veces la Arqueología y la Historia suelen colaborar serenamente en el descubrimiento de una verdad científica. No pretendemos cubrir en algo el vacío, ya que el presente trabajo sólo aspira a señalar pautas de una labor que realizaba en forma organizada aligeraría empresas que por lo aisladas presentan imperfecciones en su ejecución.