Hace ya varios años. En una escuelita de un pueblo de una provincia Argentina,un grupo de alumnos comenzó su aprendizaje de la lectura y la escritura orientadopor una docente constructivista. Iniciaron una red de comunicaciones con niños deotras escuelas de la zona transmitiendo su experiencia y animando a compañeroslejanos a compartir la posibilidad de escribir sin temor. Al promediar segundogrado llegaron a la siguiente conclusión, que constituyó el lema de los primerosdos grados de esa institución escolar:“En primer grado se escribe como se puede, en segundo hay que escribir como sedebe”.