El estudio del desarrollo histórico del sonido permite mostrar su capacidad para transmitir no sólo la dimensión temporal sino también los aspectos relacionados con el espacio y el movimiento. El sonido no es un mero canal sensorial aislado, sino que en su interacción con la dimensión visual genera una asociación espacio-temporal indisociable contribuyendo, en el arte y en la vida cotidiana, a la construcción del lugar, en un espaciotiempo dado.