En 1923, se iniciaron en Colombia (Bogotá y Medellín), centros de Educación Especial, para niños con limitación visual y para niños con limitación auditiva y del habla; su acción se fue difundiendo a todo el país, estimulados por la actividad legislativa que fundamentó el trabajo en este campo. Los maestros, formados en las Escuelas Normales Superiores, se capacitaban en servicio, bajo la dirección de docentes que viajaban a Francia y a Estados Unidos a especializar-se en este campo. En algunos centros de educación especial, se realizaron cursos informativos y de capacitación para maestros de personas con Limitación visual, de una parte, y de personas con limitación auditiva y del habla, de otra.