Antes de la Renovación curricular, en las Guías para el maestro que el Ministerio de Educación Nacional entregaba a los docentes, se justificaba la literatura en la enseñanza primaria de dos maneras. No obstante, ambas formas remiten la literatura a aspectos exteriores a ella misma: de un lado, a asuntos distantes de su especificidad artística (tales como apoyar los contenidos de otras asignaturas, despertar sentimientos patrióticos y formar moralmente); y, de otro lado, a asuntos que si bien apuntan a su especificidad (tales como la materialidad lingüística de la literatura y la pregunta por el efecto estético), no obstante, son planteados de una manera que la escamoten