Gran parte de las decisiones de compra tienen asociado un nivel de riesgo procedente del ambiente incierto al que se enfrenta el comprador, así como de las posibles consecuencias negativas que puedan producirse. A través de un estudio empírico, y mediante un análisis de regresión de variables latentes por medio de la técnica de optimización de mínimos cuadrados ordinarios (PLS), se propone un modelo que represente las relaciones entre la orientación del cliente, la influencia social, la reputación, la privacidad y cómo estas afectan el riesgo percibido; esto con el fin de permitir a las empresas elaborar estrategias más efectivas para atenuar esta barrera y con ello, el aumento de las compras por canales de comercio electrónico.