La trata de seres humanos se erige como la nueva forma esclavitud del Siglo XXI, porque vulnera los derechos de los individuos, atenta contra la dignidad humana de quienes la sufren y constituye una forma de grave cosificación y explotación del ser humano por sus congéneres, en pos de beneficios económicos o de cualquier otra índole. Los Estados se han esforzado por contenerla pero no han conseguido erradicarla, ello solo se puede lograr con educación, sensibilización y empoderando a las posibles víctimas. El presente artículo se ocupa, en primer lugar, sobre cuál es la denominación más comprensiva de los diferentes estadios biológicos del hombre, en orden a conseguir su protección plena en cualquier derecho nacional sin importar cuál sea su concepto legal de persona; y, en segundo lugar, propone una definición actual que, teniendo en cuenta las fórmulas contenidas en instrumentos jurídicos relevantes, resulte aplicable, se mantenga vigente y elimine las zonas grises.