Los vehículos de guiado automático o AGV, del inglés Automatic Guided Vehicle, son equipos ampliamente utilizados en la industria para transportar partes desde un almacén a un punto de ensamble dentro de una planta. Para seguir una trayectoria específica, el AGV cuenta con sensores que rastrean una cinta magnética superficialmente enterrada en el piso; esta aproximación funciona correctamente siempre y cuando la cinta se preserve en buen estado.