La relación entre la estructura de mercado y el comportamiento del empresario conduce a controvertir la relación entre la conducta tecnológica de las empresas, su transformación organizacional y el desarrollo económico. La controversia cuestiona si este último se dinamiza por el incremento de la ganancia del capital o con las mejores condiciones de vida. Se debate si la conducta tecnológica es fruto de factores internos o externos a la empresa. En general, se asume que el avance tecnológico explica los cambios estructurales de una economía por la aparición de nuevos productos y sectores y que no basta con exponer a las empresas al conocimiento externo si no se realiza un esfuerzo por internalizarlo.