RESUMENLa transición epidemiológica observada en las últimas décadas ha implicado un aumento creciente de enfermedades crónicas, fenómeno asociados con el estilo de vida de la población, al modelo alimentario y al sedentarismo, lo que predispone a la obesidad y a la resistencia a la insulina, condicionando patologías cardio metabólicas como la hipertensión arterial y la dislipidemia, favoreciendo el desarrollo del síndrome metabólico.El tratamiento consiste en el manejo farmacológico, mejoras en los hábitos alimentarios y la incorporación de la actividad física a la rutina diaria.Tradicionalmente los programas de ejercicio están orientados a un método aeróbico para mejorar los parámetros alterados.Sin embargo, actualmente han surgido nuevas estrategias de intervención como el entrenamiento interválico de alta intensidad, que ha evolucionado como un modelo de intervención eficaz, con real impacto en