El presente texto recupera algunas de las construcciones fundamentales de Michel Foucault en el texto Los anormales para con ellas problematizar la forma de trabajo psicologico propio de los establecimientos penitenciarios y carcelarios del pais; de igual manera el texto inicia una discusion con todas las formas de clasificacion presentes en las practicas psi de nuestro tiempo. En el corazon de la escritura estaria la mirada a la posibilidad de fundar una historia de la subjetividad desde las practicas concretas -tal como lo anuncia Foucault a partir de las reglas del metodo en su texto Las tecnologias del yo- en las cuales se vislumbra, en gran medida, su apuesta conceptual y su forma de pensar explicitada a lo largo de su obra. En tanto no recorremos una practica concreta, y ademas tenemos otro compromiso, esas practicas seran retomadas desde el eco de dos peliculas del ciclo los anormales en el cine: Zelig, de Woody Allen, y Letras prohibidas, de Philip Kaufman. De dichas practicas concretas importan sus consecuencias para una teoria e intervencion del sujeto, los matices de como se ponen en operacion las practicas al lado de una interrogacion global por los fundamentos de las mismas. Siguiendo lo senalado, destacaremos como la pericia se cifra de manera problematica en nociones de caracter universal, en la supuesta neutralidad de los psicologos y en la idea de una mente inteligible. Desde los matices se describe algo del sistema moral que fundamenta y acompana la psicologia para la clasificacion y especificacion de rasgos del hombre, dejando de lado o bien el fenomeno o bien las practicas concretas que lo conducirian a pensar al hombre tal como es. En suma, un texto exploratorio que permite pensar los modos de intervencion de la psicologia contemporanea y el lugar que desde alli se otorga a la subjetividad misma.