En el presente artículo se introduce una metodología de evaluación ética de los casos clínicos. Aunque se rechaza el procedimentalismo como sistema, se ha desarrollado un procedimiento que podría llegar a ser formalizado como un diagrama de flujo para ayudar a llevar a cabo una evaluación ética de los casos clínicos. Se aclaran los elementos que constituyen una evaluación ética: el objetivo (la salud del paciente), la integración de interconexiones (acción) y cómo se realiza la acción. Se dejan a un lado las intenciones para centrarse en el objeto de una acción médica; se argumenta que el objetivo interno de una acción clínica tiene un valor moral en sí. El sistema de evaluación tiene en cuenta solamente los objetos y las circunstancias y su moral intrínseca, ya que se trata de la evaluación de un caso clínico, y no de una acción clínica personal y completa