El presente trabajo se sirve de la novela Un beso de Dick del autor –ya fallecido– Fernando Molano Vargas, para mostrar la condición precaria de una pedagogía con fines universales; especialmente cuando se trata de comprender la emergencia de las posiciones estético-corporales y erótico-sexuales de los sujetos estudiantes en el contexto de la escuela. Esa precariedad se denuncia recurriendo a instrumentos y posiciones derivadas de lo que Deborah Britzman ha llamado pedagogía queer, así como también de las incitaciones propuestas por René Schérer.