En los inicios del siglo XXI a nivel mundial se han experimentado cambios en la dinámica económica y empresarial, como respuesta a la diversificación en los procesos de producción, comercialización y administración de las empresas y de los negocios en general. Entre las manifestaciones del cambio se observa el incremento en la participación de las actividades terciarias en el PIB, fenómeno que recibe el nombre de “Tercerización”, el cual hace referencia al incremento que experimenta el peso económico del sector servicios sobre la generación del PIB, es decir, que el cambio en la participación de los sectores económicos, ha llevado a que las actividades de servicios ocupen una proporción mayor de la población económicamente activa.