En República X Platón descarta la posibilidad de que los géneros dramáticos tengan alguna utilidad, siquiera para la liberación controlada de las pasiones.Por ello, se ha leído el planteamiento aristotélico de la catarsis como una respuesta a esa negativa.Sin embargo, en las Leyes Platón reconsidera y plantea un sentido en el que la tragedia, o más bien el carácter trágico, tiene un lugar dentro de la vida buena.Mas ello implica, a la par, una reestructuración de sus posiciones sobre la naturaleza del alma y la relación de sus partes.Este texto pretende poner en evidencia esas dos posiciones platónicas y mostrar cómo, más que una contradicción, lo que subyace a la tensión es un reconocimiento del papel paradójico y crucial que juega la emoción en la vida humana.