La mejoría de las manifestaciones clínicas de la enfermedad isquémica del corazón se puede lograr mediante procedimientos de revascularización percutánea (PCI, por sus siglas del inglés: percutaneous coronary intervention) o por cirugía abierta de puentes coronarios.En los pacientes con angina inestable, la PCI reduce la mortalidad y el riesgo de repetición de los problemas coronarios, cuando se la compara con el tratamiento médico, mientras que la cirugía de puentes coronarios prolonga la vida en circunstancias tales como el compromiso de muchos vasos.Se recomienda revisar con el paciente y su familia el riesgo y los beneficios de cada una de las modalidades de revascularización miocárdica, antes de optar por la PCI, la cirugía o la continuación del tratamiento médico.La angioplastia coronaria con balón, o angioplastia coronaria transluminal percutánea (ACTP) fue realizada por vez primera por el doctor Andreas Gruentzig hace un poco más de treinta años.El procedimiento estuvo inicialmente limitado al porcentaje escaso de pacientes coronarios que presentan angina como consecuencia de una obstrucción simple de la luz vascular por ateromas no calcificados de los vasos proximales.En la medida en que la técnica evolucionó, se adquirieron habilidades y se ganó experiencia, se extendió el uso de los procedimientos percutáneos a lesiones cada vez más complejas.En la década de los años 80 se desarrollaron los stents, una nueva tecnología que permitió superar las dificultades asociadas con el uso del balón.Los stents pueden ser metálicos o medicados, estos últimos provistos de sustancias que se liberan en la pared interna de la arteria para evitar o retardar la remodelación vascular.Los stents medicados o DES (drug eluting stents) son un avance médico muy importante en la revascularización del miocardio.El agente liberado por los DES puede ser sirolimus o paclitaxel.Este último es un agente antineoplásico semisintético que se ha usado contra el cáncer de seno, ovario, pulmón y los tumores sólidos de cabeza y cuello.Se obtiene de la corteza del Taxus brevifolia, una conífera de la costa Pacífica del norte de América, descubierta en 1971 como resultado de una búsqueda de productos naturales citotóxicos hecha por el Instituto Nacional de Cáncer de los Estados Unidos.El paclitaxel es producido por el Taxomyces andreannae, un hongo endofítico que se hospeda en el interior de corteza de la conífera.Su mecanismo básico de acción es la inhibición de los ciclos celulares durante la mitosis.El sirolimus (rapamicina) es un agente inmunosupresor de la familia de los macrólidos, producido por el Streptomyces hydroscopicus.