Este artículo analiza una serie de cuadros de castas atribuida a José Joaquín Magón, con el objeto de establecer su peculiaridad: el estar acompañada de un texto a manera de leyenda literaria que emite juicios de valor sobre las condiciones morales y sociales de los “productos”. Se establece su relación con las características básicas de este género pictórico, para luego compararla con la serie encargada por el arzobispo Lorenzana a Magón y llevada a España. Se considera luego la condición problemática de la relación entre leyenda, cartela y obra en esta serie, para por último, basados en el análisis de la interdiscursividad, reconocer la taxonomía y jerarquización socio-racial que están representadas en esta serie de cuadros de mestizaje.