La tendencia Fast Fashion o moda rápida es una novedad entre las grandes marcas del mundo de la moda, la cual consiste en cambiar la oferta de sus tiendas de ropa cada quince días, surtiéndola de nuevas colecciones en lapsos de tiempo muy breves y con precios asequibles al consumidor, lo que permite llegar a un público más amplio. Las consecuencias devastadoras para el planeta de esta tendencia de moda, se incrementa con la realización de procesos de acabados textiles, de gran impacto negativo en el agua del planeta.