Contexto: A pesar de que la practica de la autopsia ha disminuido en todo el mundo, se considera una herramienta esencial para la auditoria y ensenanza medica y util para la evaluacion de la exactitud de los diagnosticos clinicos. Objetivo: Se describe la concordancia entre los diagnosticos clinicos y los hallazgos de autopsia en un hospital de cuidado terciario. Materiales y metodos: Se compara el diagnostico de las historias clinicas con los informes de 100 autopsias realizadas entre 1970 y 1975, y otras 100 realizadas entre 1990 y 1995 en el Departamento de Patologia del Hospital Universitario del Valle. Los diagnosticos de la autopsia se usaron como “estandar de oro”. Resultados: La sensibilidad mas alta para el diagnostico se observo en las entidades de naturaleza neoplasica en ambos periodos y para las alteraciones hemodinamicas, trombosis y choque en la decada de 1970. El diagnostico clinico de la causa basica de muerte se confirma con la autopsia en 73% y 64% de los casos en los periodos de 1970 y 1990, respectivamente. La confirmacion fue baja cuando se considero la causa terminal inmediata de muerte; en 36.5% de los casos, la causa terminal se diagnostico solo a la autopsia. De 200 pacientes adultos, 62 (31%) tenian una enfermedad infecciosa a la autopsia; en 25 (40.3%) de ellos, el diagnostico de la enfermedad infecciosa fue clinicamente desconocido.La bronconeumonia fue la enfermedad infecciosa menos considerada clinicamente (24.5%), siendo similar en ambos periodos. La diferencia entre el diagnostico clinico y de autopsia es aun mayor para los diagnosticos secundarios: 63% de ellos no fueron sospechados por el clinico. Las lesiones iatrogenicas fueron relativamente frecuentes (7.5%) y 28% de ellas no se describieron en los informes clinicos. Conclusion: Los resultados sugieren que aunque las ayudas de diagnostico clinico sensibles y especificas son necesarias, no pueden sustituir la practica clinica para la elaboracion de diagnosticos correctos. La posibilidad que una autopsia revele diagnosticos importantes insospechados no ha disminuido con el tiempo. El uso continuo de la autopsia como instrumento diagnostico debe ser estimulado y preservado.