Este trabajo analiza la virtualidad de la introducción de los procesos voluntarios de separación y divorcio en la futura Ley de Jurisdicción Voluntaria, así como el reconocimiento legal de la atribución de la disolución del vínculo matrimonial, a otros operadores jurídicos especialmente cualificados, distintos de los Jueces, como pudieran serlo los Notarios o los Secretarios Judiciales, a elección de los particulares.