Nuestros pasados de conquista, dominio y control se mantienen entre nosotros a través de señales como la educación masiva, el consumo, la intolerancia y el racismo. Los nuevos movimientos sociales, hoy concentradosfuertemente en los asuntos culturales de identidad y raza, nos ayudan a repensar una pedagogía que nos conduzca a una educación para la diversidad. El análisis de la realidad, el denuncio y la visión críticade los modelos educativos que poseemos nos pueden ayudar en estecamino, cuyas conclusiones no se alcanzan a vislumbrar en este momentode nuestra historia.