La pancreatitis aguda es un proceso inflamatorio con repercusiones sistémicas y locales; la mayoría de los casos son leves con baja tasa de mortalidad, pero el 20% de los pacientes sufren pancreatitis grave cuya tasa de mortalidad puede llegar a ser hasta de un 30%. A lo largo de los años se ha intentado llegar a consensos acerca de esta enfermedad con el fin de orientar a la comunidad médica hacia su mejor entendimiento, clasificación y tratamiento. El más importante de estos ha sido conocido como el Consenso de Atlanta de 1992, vigente por muchos años, pero que está siendo objeto de diferentes propuestas de modificación y actualización, que se discuten en este artículo de revisión.