INTRODUCCIÓNEl consumo de bebidas azucaradas puede ser una de las causas dietarías de trastornos metabólicos como la obesidad.El sustituir el azúcar por edulcorantes bajos en calorías puede ser una estrategia eficaz de control de peso (1).El consumo de azúcares agregados en los Estados Unidos se ha incrementado en casi un 20% en las últimas décadas, se estima que el consumo actual es de 142 libras por persona al año (equivalente a 64,4 kilos) (2).El consumo de alimentos y bebidas azucarados puede influir significativamente en el índice glicémico de cada comida así como la dieta en su conjunto.Por otra parte, la ingesta excesiva de calorías y alimentos de alto índice glicémico pueden dar lugar a una glucosa postprandial incrementada y los elevados niveles de insulina pueden conducir a cambios metabólicos y hormonales que estimulan la sensación de hambre y promueven la acumulación de grasa (3).Estudios realizados en esa línea sugieren que el consumo de bebidas endulzadas con azúcar promueven un balance energético positivo, por lo tanto un aumento de peso y el incremento en el riesgo de diabetes (4)