El 1 de mayo del 2003 circularon alrededor del mundo conectado por la televisión y la Internet las imágenes del pueblo viequense, y de la comunidad boricua en general, celebrando la salida de la marina de guerra norteamericana de la llamada Isla Nena.A sesenta y dos años de las expropiaciones de terrenos que dieron inicio al problema de Vieques, vale la pena volver a la literatura que testimonia el trauma de la ocupación que por siempre marcará la historia de esta isla municipio de Puerto Rico.Proponemos la lectura de la novela Veinte siglos después del homicidio de Carmelo Rodríguez Torres, un escritor afroviequense cuya importancia en las letras insulares y latinoamericanas todavía no está debidamente establecida. 1 Con cinco libros en su haber, 2 la narrativa de Rodríguez Torres hilvana una crónica de la crisis de Vieques, pero es su primera novela la que más dramáticamente testifica la experiencia del disloque y la que con más derecho reclama un crédito especial en la literatura puertorriqueña.No se trata, sin embargo, de una lectura fácil ni única -ninguno de los textos de Rodríguez Torres se presta a tal cosa-lo que en gran medida explica la desatención que sufre el libro aún en los momentos de mayor efervescencia