Gran numero de cristianos nuevos portugueses constituyeron uno de los componentes mas importantes de la poblacion blanca de las Indias, durante los siglos XVI y XVII. Se asentaron en varias ciudades de la jurisdiccion de la Audiencia del Nuevo Reino, especialmente, en Cartagena, en donde se ocuparon del comercio de esclavos negros y el comercio en general. Extendieron sus redes comerciales hasta y desde el virreinato del Peru y a otras provincias al sur del Nuevo Reino. La Inquisicion utilizo su poder para perseguirlos y confiscar sus bienes, era una manera de proteger la pureza de la fe y de sustentar economicamente esta institucion. Los cristianos nuevos fueron acusados de practicar la religion mosaica en secreto y de no ser verdaderos cristianos. Muchos de ellos eran criptojudios que observaban el sabath y la fiesta en honor de la reina Esther, guardaban el ayuno y la dieta judias y se reunian en juntas de sinagoga. Los mas respetados hacian las veces de rabinos y transmitian oralmente las oraciones y las pocas tradiciones que les quedaban. A raiz de las persecuciones inquisitoriales y de la independencia de Portugal en 1640, algunos regresaron a este pais, otros se esparcieron por el Caribe y otros mas se diluyeron entre la poblacion de cristianos viejos.