La transición a la democracia marcó la necesidad de buscar nuevas formas de lucha política. Se recurre con mayor frecuencia a los medios de comunicación y el marketing político. Las mentes de los ciudadanos y de los votantes son los nueves territorios por conquistar. Las campañas deben ser diseñadas con mayor creatividad, talento y estrategias inteligentes para ganar. Por lo tanto, el "enigmático arte de hacer política" requiere de una ingeniería política acompañada de herramientas modernas de comunicación como lo es el marketing político.