Muchas de las discusiones en torno al “giro lingüístico” permanecen en el plano teórico, así que se aplicará la tipología discursiva a un ejemplo concreto: la representación textual de la toma de Cartagena en 1697. Se demuestra que el asedio osciló entre el corso, la piratería y la empresa cortesana, a causa de lo cual se originó una relación en que el tipo y el metatexto no tienen correspondencia, pues además de pender entre la oficialidad y la no oficialidad, fue estructurada como una epopeya o mito heroico. En suma, se da a entender que la ambigüedad del asedio encauzó una manifestación discursiva que se resiste a ser etiquetada, incluso al usar el sistema de clasificación más inclusivo y específico.