El artículo analiza la configuración territorial y espacial de una universidad policéntrica, centrándose en el caso de la Universidad de Sevilla, como organismo disperso en la malla urbana. Su objetivo es presentar tal modelo para comentar y discutir las ventajas e inconvenientes que surgen tanto a la universidad como a la ciudad, al implantar una universidad red. Los resultados desvelan que la universidad debe estar atenta a las nuevas estructuras urbanas y de transporte que se plantean en la ciudad y la articulan con el territorio metropolitano, por lo que es importante la colaboración entre los agentes que entran en juego.