<p>Las pinturas de Enrique Casanto, ashaninka del clan de la Orquidea, hacen ver en doble porque muestran que todo lo que existe tiene su duplo. Todo ser es a la vez humano y no-humano, inclusive él mismo y todos los de su clan Casanto, descendientes del gran guerrero Orquídea del pasado que usaba las estrategias de una flor inmóvil en el tronco para vencer a sus enemigos y, de tanto asemejarse a una orquídea, terminó convirtiéndose en dicha flor. Su arte muestra el pasaje de una forma corporal a la otra que acontece en la cosmología y las prácticas curativas chamánicas.</p>