El modelo presenta los campos de estudio de una Nueva Administración Pública a través de una lógica sistémica desde la identificación del asunto público en el espacio de lo público, un diagnóstico de dos fases, en la ciudadanía y en la gobernabilidad, que le permiten inferir políticas públicas con legitimación de participación ciudadana y con acuerdos de grupos sociales. Llevar a cabo relaciones parlamentarias para el cabildeo de las políticas públicas que se van a legislar. Instrumentar lo anterior mediante instituciones de alta credibilidad social, con base en la toma de decisiones y mando de hombres que denoten capacidad de gobierno. Por otro lado, realizar una Evaluación Institucional que permita validar la ciudadanía y grupos sociales el cumplimiento de sus necesidades, así como la evaluación del desempeño del servidor público. Con base en éstas, confirmar o corregir la actuación del gobierno y finalmente establecer un Servicio Civil de Carrera para contar con Servidores Públicos que desarrollen esta Nueva Administración Pública.