En términos reales, desde hace mucho tiempo ha habido ciencia política en las universidades, puesto que es imposible enseñar derecho, historia, filosofía o teología sin entrar a discutir la política. Sin embargo, es hasta el siglo XX cuando prolifera en el mundo la profesión de la ciencia política como una instrucción formal; su existencia y enseñanza se requirió para complementar el espectro de las ciencias sociales.