La Revolución francesa alteró las relaciones sociales en Europa dando el poder a la burguesía, clase emergente que logró cercenar los privilegios de la aristocracia. Pero al atravesar el Atlántico y recalar en las costas de Venezuela, los lemas, Libertad, Igualdad y Fraternidad alcanzaron un nuevo significado ya que alteraban el modelo productivo impuesto por los colonizadores basado en el trabajo esclavo. Para atajar el posible contagio las autoridades coloniales llevaron a cabo una política de represión que afectó tanto a seguidores de la revolución como a grupos de población sobre los que cayó la sospecha de ser partidarios del nuevo orden especialmente los pardos libres a los que vieron con nuevos ojos tanto los colonos como las autoridades.