Altamirano cree en las posibilidades educativas de la novela si se utiliza como vehiculo de progreso y de crecimiento moral. Su produccion narrativa expresa sus intereses politicos y su intencion didactica, por lo cual asume una mirada dual, que resalta los aspectos significativos desde una postura liberal, anticlerical y progresista. La estructura narrativa, tanto en Clemencia como en El Zarco , se organiza a partir de un sistema de oposiciones; pretende reforzar el ideal de convivencia indispensable para la unidad nacional. Se trata de novelas de tesis con un proposito didactico, producto, tanto de la coyuntura historica como de la perspectiva liberal de su autor. Altamirano establece relaciones concretas entre una pasion amorosa y la historia de Mexico para senalar la union entre la vida particular y el desarrollo de la sociedad. El narrador asume un dualismo moral y politico, presentando la realidad desde una perspectiva subjetiva. Hay un intento serio de totalizacion significativa de la realidad, pero el dualismo impide consolidar una vision plenamente realista.