Los artesanos han asumido nuevas actitudes frente a la tradición, han insertado en su quehacer operatorio nuevos modelos de innovación con pretensiones técnicas hacia el mejoramiento de la calidad productiva y estética que les permite una participación competitiva en mercados culturales nacionales e internacionales. Estos cambios y transformaciones que ha sufrido la artesanía en países como Colombia en las últimas décadas, se traducen en hechos culturales evolutivos que le han permitido a la colectividad artesanal tradicional convivir con la modernidad.