El estudio se propuso establecer la conducta antisocial y delictiva a partir de la percepción de anomia social y psicológica, alienación y confianza en las instituciones en jóvenes que se encuentran fuera del sistema educativo y laboral de Hermosillo (Sonora), México. Los resultados señalan que la anomia psicológica y social, alienación y confianza en las instituciones permiten explicar el 28 % de la variabilidad en la manifestación de la conducta antisocial delictiva. Además, se encontraron tres perfiles que se han denominado adolescentes: a) ajustados, b) alienados y c) desinstitucionalizados. Se concluye que las políticas públicas dirigidas a los jóvenes deben fomentar la confianza y buscar los mecanismos que faciliten a estos la entrada a los sistemas educativos formales. DOI: http://dx.doi.org/10.22518/16578953.187