El Sacral Anterior Root Stimulator (SARS) es un dispositivo electrónico implantable que permite a pacientes lesionados medulares (PLM) asumir el control voluntario de la función miccional, defecatoria y eréctil. El procedimiento consiste en efectuar una rizotomía dorsal de las raíces S2-S4 bilateral y la colocación de electrodos alrededor de estas raíces, los cuales van conectados a una antena receptora subcutánea; mediante estimulación transcutánea de radiofrecuencia sobre la antena se pueden activar selectivamente estos electrodos, aplicando distintos programas de estimulación con los que se pueden obtener las diferentes funciones. Entre enero de 2013 y noviembre de 2014 se realizaron 9 implantes SARS (8 hombres y una mujer) en PLM portadores de vejiga hiperactiva refractaria al tratamiento conservador. La edad promedio fue de 42 años y el promedio de seguimiento fue de 22 meses (rango, 3-25 meses). Función vesical. Ocho pacientes, utilizan el dispositivo 4-5 veces diarias, logrando micciones de 250 a 300 cc con residuo posmiccional ≤ 50 cc. Uno de ellos presentó incontinencia de esfuerzo postoperatoria por incompetencia esfinteriana neuropática que fue resuelto con un cabestrillo suburetral AMS AdVance®. El noveno paciente era portador de una vejiga de mala acomodación y muy baja capacidad que, pese al SARS, no logró incrementar la capacidad y persistió incontinente, por lo que tras 15 meses sin mejoría se decidió realizar un reservorio urinario continente. Se alcanzaron los objetivos miccionales en 8/9 pacientes (89% de éxito). Función defecatoria. Todos los pacientes usan el dispositivo satisfactoriamente una vez al día. Función eréctil. De los 8 pacientes varones, 7 consiguieron erección con SARS. Cuatro de ellos precisan el uso de sildenafilo 100 mg para reforzar la erección y uno no presenta ninguna respuesta. Dos pacientes solicitaron implante de prótesis de pene. Complicaciones. No se observaron complicaciones postoperatorias ni fallo de los componentes internos. En un paciente se produjo una neurapraxia de la raíz S3 izquierda, resuelta espontáneamente a los 12 meses. En PLM seleccionados el SARS es una excelente alternativa de tratamiento para el manejo miccional y defecatorio, además de ser un apoyo para la función eréctil en algunos de ellos. The Sacral Anterior Root Stimulator (SARS) is an implantable electronic device that allows patients with spinal cord injury to assume voluntary control of micturition, defecation and erectile function. It involves the performing of a S2-S4 dorsal (sensitive) rhizotomy and placement of electrodes around those roots, which are then connected to a subcutaneous receiver antenna. Using transcutaneous radiofrequency stimulation of that antenna, the patient can selectively stimulate the electrodes to activate the different functions. Between January 2013 and November 2014 nine SARS implants (eight men and one woman) were performed in patients with spinal cord injury-related overactive bladder refractory to standard conservative treatment. The mean age was 42 years and mean follow-up was 22 months (range 3-25). Bladder function. Eight of the nine patients use the device 4-5 times daily, voiding 250-300 cc with ≤ 50 cc residual urine. One patient showed de novo postoperative stress incontinence due to sphincter incompetence that was solved with placement of an AMS AdVance® sling. Another patient had a poor compliance and a low capacity bladder that, despite SARS, failed to increase capacity and persisted incontinent. After 15 months he underwent a continent urinary reservoir. Voiding objectives were achieved in 8/9 patients (89% success). Defecation. All patients use the device once a day. Erectile function. Of the eight male patients, seven achieved erection with SARS. Four of them require the use of 100 mg sildenafil to reinforce erection and one shows no response. Two patients requested penile prosthesis implantation. Complications. There were no postoperative complications or failure of internal components. In one patient there was a transient S3 neurapraxia, which resolved spontaneously after 12 months. In selected spinal cord injury patients, SARS is an excellent option for urinary and defecatory control, also being an aid for erectile function in some of them.