El rostro de la violencia no se presento siempre con su fruncido ceno, sus dientes de vampiro y su versatil latigo. Cali fue bucolica y relativamente tranquila. Con los sobresaltos idilicos de la independencia y la cosecha de guerras fratricidas en el siglo diecinueve; con los conflictos de clase en las haciendas, los esclavos oprimidos y la desigual distribucion de la riqueza en torno a los ingenios en el siglo veinte; con sus tierras irrigadas y fertiles para unos pocos y las ariscas de ladera, sembradas de carbon en sus entranas o selvaticas como los Farallones para los otros muchos.