El presente artículo busca mostrar una revisión inicial sobre las investigaciones desarrolladas entorno a la fabricación de fases puras de los silicatos cálcicos del cemento Pórtland, Alita y Belita, por medio de métodos alternativos de síntesis. El cemento Pórtland es el material más exitoso de los últimos años y hasta el momento no se identifica con claridad un material que pueda reemplazarlo. En el 2012 la producción mundial fue de 3.859 Mt/año, lo que equivale a un consumo per cápita de 548 kg/año y se espera que para el 2050 su producción se multiplique por un factor de 2.5, hasta cifras cercanas a 9.650 Mt/año [1], que equivaldría a un consumo per capita de 1005 kg/año, adicionalmente, su producción convencional genera un alto consumo energético e importantes emisiones de CO2 generadas en su proceso convencional de síntesis y las cuales, dependiendo del tipo de planta, corresponden a cifras entre 0,62 y 0,97 toneladas de CO2 por cada tonelada de cemento que se produce [2]. Este CO2 es generado por la obtención y procesamiento de materias primas, la descarbonatación del CaCO3 en la síntesis, la quema del combustible y la molienda final del Clinker al convertirlo finalmente en cemento. La mirada hacia este tipo de investigaciones, se sustenta en motivaciones ambientales, económicas, científicas y tecnológicas, que buscan contribuir con la generación de conocimiento y la posible implementación de metodologías no convencionales de fabricación de un material cementante comparable con el cemento Pórtland, con el objetivo de crear condiciones propicias para su escalamiento industrial.