El reciente desempeno fiscal del Distrito arroja significativos logros en el recaudo tributario, en la gestion de mayores transferencias nacionales, en la amortizacion de una parte importante de la deuda que se habia acumulado y en el cumplimiento de la segunda modificacion del Acuerdo de Reestructuracion de Pasivos. Sin embargo, como estos logros son incompletos, la dificil situacion fiscal es un asunto aun sin resolver, debido a que al lado del aplazamiento de la amortizacion de la deuda financiera -a la que hay que sumar los intereses- se ha contratado nuevas obligaciones crediticias, y se ha hecho uso extendido de las vigencias futuras que en estricto sentido economico constituyen una forma de endeudamiento. La siguiente Administracion de la ciudad recibira como herencia del Gobierno que termina un monto de deuda que exigira apreciables esfuerzos fiscales para amortizarla, y obligara a tener presente que el cumplimiento de programas de gasto -dirigidos en especial a los sectores mas necesitados- deben garantizarse sin colocar en riesgo la estabilidad fiscal, para lo cual sera necesario una revision cautelosa de los gastos y de la estructura tributaria, asi como el incremento de la eficiencia en el recaudo