El poder y el fundamento del orden social son preocupaciones fundacionales para la sociología. Se propone una caracterización de las relaciones de poder a través de la lectura crítica de tres abordajes sociológicos complementarios que prestan especial atención a la internalización de las normas sociales. El primero vincula la socialización con el fundamento del poder. El segundo vincula la constitución del sujeto moderno con la consolidación de las estructuras administrativas racionales del Estado. El último abordaje focaliza el aspecto práctico de las interacciones sociales, donde el poder y el capital cultural se combinan para destacar la importancia de la internalización y naturalización de las normas sociales como fundamento del orden social.