Durante la decada pasada se publicaron los cursos que Michel Foucault dictara en el College de France. Un efecto inusitado de ello fue la renovacion de las principales herramientas usadas por el filosofo para explicar y comprender una muy amplia variedad de problemas en el campo de las ciencias sociales y humanas. En el caso particular del campo de la educacion y la pedagogia, las elaboraciones foucaultianas alrededor del poder y, en particular, del dispositivo disciplinario, se habian instalado de forma tal que tuvieron una incidencia significativa en las comprensiones sobre la escuela, el maestro y la pedagogia. A traves de un numero considerable de estudios realizados siguiendo las elaboraciones de Vigilar y castigar y las multiples entrevistas de la decada de los setenta, varios investigadores del campo denunciaron la fuerte presencia de mecanismos de poder en la institucion escolar y en la practica pedagogica y, por tanto (no siempre fieles a las propias interpretaciones de Foucault), su caracter disciplinario, autoritario y tradicional. En muchas de esas denuncias se percibia claramente el transito desde un vocabulario critico (propio de diferentes tendencias marxistas en donde la escuela era vista como un aparato ideologico del Estado y la pedagogia como una disciplina de la ideologia dominante) hacia unas teorizaciones que, buscando distanciarse del reproductivismo, emprendieron una exhaustiva busqueda de mecanismos de poder (particularmente disciplinarios) en la arquitectura escolar, en las relaciones maestro estudiante, Estado/escuela, maestro/saberes, en las practicas de formacion de profesores, en los distintos escenarios educativos extraescolares, etc.