Partiendo del escrito de Schiller Sobre la educación estética del hombre en una serie de cartas (1795) se expone su pensamiento sobre la belleza que, influenciado por Kant y Fichte y proyectándose hacia el romanticismo, es presentada como una necesidad transcendental para la configuración y educación del hombre completo y libre, un proceso que culminaría en el Estado estético.