<p>La reciente ampliación del alcance epistemológico y metodológico de la bioética, fruto de la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos de 2005, ha abierto enormes posibilidades para diversos campos, entre ellos: los derechos humanos, la antropología, el derecho, la salud pública, etc. No se ha explorado, sin embargo, el importante rol que la bioética puede desempeñar en el estudio e implementación de la paz. Este artículo examina ese potencial y concluye que la bioética tiene valiosas herramientas e ideas para ofrecer a la construcción de paz.</p>