Se propone la forma como esencia del lenguaje y, por lo tanto, como partícipe del proceso comunicativo. En las relaciones entre estos elementos, se destaca el interés por la construcción de identidad entre forma y lenguaje, a través de un breve recorrido por diversos autores que se han preocupado de esta posible interacción. Es la forma misma como vehículo de la comunicación en contextos específicos.