El dióxido de carbono (CO<sub>2</sub>) es considerado uno de los principales gases causantes del efecto invernadero, responsable de los fenómenos de calentamiento global y cambio climático; por ello se han propuesto distintas estrategias de captura y almacenamiento físico o químico de CO<sub>2</sub>, especialmente en las emisiones provenientes de corrientes de combustión. Este documento presenta, en primer lugar, una revisión de los procesos de captura de CO<sub>2</sub> en procesos de combustión, y, luego, dos escenarios de estudio para la captura de CO<sub>2</sub> en un proceso de poscombustión usando metanol como combustible. En el primer escenario se separa el CO<sub>2</sub> utilizando absorción con monoetanolamina, y en el segundo se utiliza destilación. Los resultados indican que ambas tecnologías son apropiadas, pero que el rendimiento es mayor con la destilación.